Déjenlo en su mundo, un mundo muy poco profundo, donde no se rie, donde no se llora, donde no se vive a pleno ni el presente ni el ahora.

viernes, 10 de enero de 2014

¿Qué tan raro es que después de casi 4 años le pregunte a mi papá de que cáncer murió mi abuela? Tardo en afrontar mis demonios, o por lo menos para mitigar el dolor.