Déjenlo en su mundo, un mundo muy poco profundo, donde no se rie, donde no se llora, donde no se vive a pleno ni el presente ni el ahora.

domingo, 30 de diciembre de 2012

¿Ilusa ilusión?

¿Algún día estaré lista para darle a alguien lo que él me quiso dar?

El destino es un ser quisquilloso la mayoría del tiempo pero, en ciertas ocasiones, es también cruel. El único flaco que conocí en mis 18 años de existencia, que logro elegirme, aceptarme y quererme, es al único que no logro ver como más allá de un amigo. 
Parece una obra de Shakespeare, donde los protagonista nunca terminan de encontrarse; pero ¿con quién tengo que encontrarme? Yo creo que eso es lo que tengo que revelar antes que nada, antes que todo.
Pero otra vez mi mente retorcida se va a lugares que no deberían ser, así que me retiro con el sonido de esa dulce pregunta en el agrio silencio.