Déjenlo en su mundo, un mundo muy poco profundo, donde no se rie, donde no se llora, donde no se vive a pleno ni el presente ni el ahora.

viernes, 7 de septiembre de 2012


 Si según Aristóteles el tiempo es el movimiento total e infinito, eterno, como marco en el que los acontecimientos particulares, finitos, pasan a poder ser concebidos como partes, este viaje es es un momento congelado, estancado, en nuestra memoria como una colección de fotos que no se pueden editar, esas que sacaban con las viejas cámaras, retratando el momento sin poder cambiar ni un detalles, sólo mostrando el momento tal cual es.

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Hoy asume lo que venga