Déjenlo en su mundo, un mundo muy poco profundo, donde no se rie, donde no se llora, donde no se vive a pleno ni el presente ni el ahora.

sábado, 12 de junio de 2010

Sin decir una palabra, casi sin decirnos nada, sin mirarnos a los ojos. Yo me pregunto porqué me tuvo que pasar a mí.
Y estoy cansándome de esperar pero igual, no tengo donde ir; y me dice la gente que deje de pensar en tí y sé que es en vano brindar esta noche por nosotros dos.