Déjenlo en su mundo, un mundo muy poco profundo, donde no se rie, donde no se llora, donde no se vive a pleno ni el presente ni el ahora.

miércoles, 2 de junio de 2010

Mis manos que aún son de hueso y tu vientre sabe a pan, la catedral que es tu cuerpo no será del enemigo...
Eras verano y mil tormentas, y yo el león que sonríe a las paredes que he vuelto a pintar del mismo color.
No sé distinguir entre besos y raíces; no sé distinguir lo complicado de lo simple, y ahora estás en mi lista de promesas a olvidar. Todo arde si le aplicas la chispa adecuada.
"Escribe con carbón y en mi pensamiento que cruzamos océanos de tiempo, dibujando los garabatos de mis fantasías poco es tanto cuando poco necesitas"
El fuego que era a veces propio, la ceniza siempre ajena.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Hoy asume lo que venga