Déjenlo en su mundo, un mundo muy poco profundo, donde no se rie, donde no se llora, donde no se vive a pleno ni el presente ni el ahora.

martes, 20 de abril de 2010


Mis manos que te sueltan, por miedo a fracasar. La vida me enseño que no hay más de un adiós. Y en el cristal mi vida, siempre te guarde. Hoy armo mi camino, y a la cuenta de tres, yo brindo por tu amor, estupida razón...

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Hoy asume lo que venga