Déjenlo en su mundo, un mundo muy poco profundo, donde no se rie, donde no se llora, donde no se vive a pleno ni el presente ni el ahora.

sábado, 20 de febrero de 2010

Quiero emborrachar mi corazón para apagar un loco amor, que más que amor es un sufrir: Y aquí vengo para eso, a borrar antiguos besos en los besos de otra boca... Si su amor fue flor de un día ¿Por qué causa es siempre mía esta cruel preocupación?
Quiero por los dos mi copa alzar para borrar mi obstinación... ¡Y más la vuelvo a recordar!
Nostalgias de escuchar su risa loca y sentir junto a mi boca, como un fuego, su respiración.
Angustia de sentirme abandonado, de pensar que otro a su lado pronto, pronto le hablara de amor.
Hermano, yo no quiero rebajarme, ni pedirle, ni llorarle, ni decirle que no quiero mas vivir... Desde mi triste soledad veré caer las rosas muertas de mi juventud. Gime, bandoneón, tu tango gris; quizás a ti te hiera igual algún amor sentimental... Llora mi alma de fantoche, sola y triste en esta noche, noche negra y sin estrellas...
Si las copas traen consuelo, aquí estoy con mi desvelo para ahogarlo de una vez. Quiero emborrachar mi corazón para después poder brindar por los fracasos de un amor.

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