Déjenlo en su mundo, un mundo muy poco profundo, donde no se rie, donde no se llora, donde no se vive a pleno ni el presente ni el ahora.

domingo, 17 de enero de 2010


Sonidos de risas,
sombras de la tierra
vienen a mi mente,
incitándome e invitándome
Infinito e inmortal amor que brilla a mi alrededor
 como un millón de soles
que me llaman y me llaman a través del universo



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