Déjenlo en su mundo, un mundo muy poco profundo, donde no se rie, donde no se llora, donde no se vive a pleno ni el presente ni el ahora.

miércoles, 27 de enero de 2010


Hoy voy a bailar a la nave del olvido, olvido a mis hermanos, estampitas de estación. Vení morocha, que vamos a dar una vuelta al chaperío.
Hoy voy a bailar a la nave del olvido, olvido mi gotera y mi ración criminal. Zapatos embarrados, vuelvo algo mareado esquivando charcos, todo va a despertar.



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Hoy asume lo que venga