Déjenlo en su mundo, un mundo muy poco profundo, donde no se rie, donde no se llora, donde no se vive a pleno ni el presente ni el ahora.

viernes, 2 de octubre de 2009

Durmiendo, soñaba contigo. Desperté y seguí soñando, imaginé que existías. Sentí que te quería, pensé que te amaba y volví a soñar, porque me querías.

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Hoy asume lo que venga