Déjenlo en su mundo, un mundo muy poco profundo, donde no se rie, donde no se llora, donde no se vive a pleno ni el presente ni el ahora.

viernes, 12 de junio de 2009

Aunque se muestran seguros, no lo son. Hay que darles seguridad en los besos. Deben ser intensos, plenos y profundos. Entre cada roce de labios necesitan palabras de amor, susurros de pasión, así que hazte la idea que nunca va a ser un volcán en erupción. Si sus besos no están acompañados de frases dulces, hay que desconfiar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Hoy asume lo que venga